Una carta

Cerré mis ojos, de repente un escalofrío movió mi cuerpo, las palabras se atoraban entre mis labios, no pudieron ser más cortantes tus palabras, como espada de doble filo hirieron mi corazón de muerte, de frío aterrador. Pensar que solo somos en un solo instante, mientras podemos respirar y decir tantas cosas de las que nos arrepentimos después, sin darnos cuenta de que en cuanto duren nuestras fuerzas aún tenemos la oportunidad de expresar la admiración, el respeto y el cariño a las personas que, como tú, nos hacen sentir diferentes, vivos, alegres, y que por alguna razón inexplicable solo podemos ser partícipes del encanto que en su ser llevan.

Por esa razón temo que me faltes mañana, o que el ciclo perfecto de la vida me mande llamar antes. No quiero encargar al viento lo que siento en cada pedacito de mi piel cuando te acercas, no quiero dejar mi secreto en mi almohada; y pensar que tan solo una frase como; “si muriera mañana, que me dirías hoy”, nos hace pensar que estas palabras fueron las causantes de que te escriba con la ilusión de volver a verte muchos años más, créeme que te diría que quiero estar contigo, que no tardaría mucho en volver a verte, pues la tristeza también toma vidas, destruye sueños y frena deseos.

Si no pudiera decirte todo lo que siento, entonces no tendría sentido vivir loco, no harían efecto las noches que paso en vela pensando en ti, en tus labios, imaginando el sabor de tus besos, deseando ser yo el dueño de tus pensamientos, el hombre por el cual tu corazón sea capaz de acelerar sus latidos, en el cual te imagines una vida distinta como yo lo hago cada vez que te acercas. No me veo lejos de ti esperando algún día conocerte, pues te conozco y lo poco que conozco de ti me ha encantado, me tiene fascinado, podría quedarme la vida entera contemplándote, llenándote de cuidados, buscando lo formula exacta para hacerte feliz, los ingredientes precisos para olvidar que existe el dolor, sería para ti y de ti, seria por ti y contigo, seria simplemente lo que tu quisieras, lo que te faltara.

No puedo evitar sentir cariño por ti, pues el amor es como un estornudo involuntario que contagia la enfermedad a todos los que se acercan, te ruego me disculpes, pues suelo hacer cosas como estas ya te abras dado cuenta, que no estoy enfermo solo enamorado.


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