Miedo

Tomé tu mano y me sentí tranquilo. ¡Por primera vez en mucho tiempo, dejé de sentir dolor! No recuerdo cómo llegué aquí, pero el tiempo comenzó a pasar lento. ¿Qué importaba el tiempo cuando estaba contigo? No había prisa por primera vez. Pensé que tal vez tenías razón, que tus planes de cambiarnos de ciudad para empezar de nuevo tenían sentido. ¡Siempre tuviste sueños, mientras yo tenía miedos!

Para mí era suficiente tenerte cerca, saber que llegarías a las siete en punto, o a las siete y media si había tráfico. ¡Era una certeza que me daba paz! Sabía que siempre llegarías, siempre a tiempo. Sabía que, aunque te pesaba el viaje, amabas tu trabajo. Aunque tantas veces te dije que no te pagaban lo suficiente, que no valoraban tu esfuerzo, tú siempre respondías: "¡Amo mi trabajo, ellos me necesitan!".

¿Quizá debí ser más valiente? ¿Quizá mis planes no te gustaron? Crear una familia cerca del pueblo, cerca de casa, tú y yo contra el mundo. ¡Siempre fui un hombre básico, no necesitaba mucho para ser feliz!

Pero ahora que lo pienso, no fui un hombre básico, más bien estuve lleno de miedo. ¡Miedo a no tener el mismo brillo que tenían tus ojos cuando me hablabas de tus sueños! Miedo a esperarte en casa sin saber qué hacer con mi vida. ¿Realmente era feliz? ¿Realmente me gustaba el trabajo? La verdad no lo sé.

De repente, todo cambió. Mi pulso comenzó a disminuir, volví a sentir dolor. ¡Este dolor que me recuerda lo duro que es vivir, lo difícil que es amar!

¿Por qué no te dije que te amaba? ¿Por qué no te dije que tenía miedo de empezar de nuevo? Porque no solo te abracé y te besé como tantas veces nos besamos. Me quedé en silencio, como tantas veces. Busqué una excusa para cambiar de tema, no quería hablar. Sabes que no soy bueno para hablar.

Quería decirte "¡Te amo, no me dejes nunca, abrázame, te necesito!". Respiré profundo, con un valor cobarde que me quemaba el pecho. Por fin hablé, por fin salieron palabras. Mordí mis labios tan fuerte para no decirlo, pero lo dije: "¡Tenemos que hablar!". ¿Qué estúpido soy, usando las palabras más rebusadas, las mismas palabras que una y otra vez han quebrado corazones?

Pensé que sabrías lo que tenía que decir, y lo sabías, pero no lo dijiste. ¿Quisiste dudar? ¿Quisiste aferrarte al amor que siempre nos mantuvo unidos?

Comments

Popular Posts